Antaño,
se cree que los primeros pobladores de las cuevas de Chinchilla,
fueron los judíos y musulmanes que se vieron expulsados de sus
casas allá por el siglo XVI, tras la reconquista del reino de
Granada por los Reyes Católicos.
Posteriormente,
tras la guerra civil no fueron pocas las familias que se quedaron sin
hogar, fue una época muy difícil de hambre y calamidad.
En las cuevas, la gente sin recursos, encontró un refugio que
convirtió en su hogar.
Curiosamente
una cueva se ampliaba según las necesidades de la familia, si
nacía un hijo más, y ya no cabían, el cabeza de
familia no tenia más remedio, que pico en mano hacer una nueva
habitación.
Tal
vez el nombre de esta cueva, le viene porque en su interior vivió
hace siglos un alfarero, que se ganaba la vida vendiendo los cacharros
que fabricaba en su interior.